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Si existe un factor que diferencia al jamón ibérico de cualquier otro jamón, ese es, sin duda, la raza del animal. El auténtico cerdo ibérico es una raza autóctona de la península ibérica que ha evolucionado durante siglos para adaptarse al ecosistema de la dehesa, desarrollando unas características genéticas únicas que influyen directamente en la calidad de la carne y del jamón.
A diferencia de otras razas porcinas, el cerdo ibérico tiene una extraordinaria capacidad para infiltrar grasa entre las fibras musculares. Este fenómeno, conocido como grasa intramuscular o marmoleado, es el responsable de la textura jugosa, el brillo característico y el sabor intenso que distinguen a un auténtico jamón ibérico de bellota.
Cuando una loncha de jamón ibérico comienza a fundirse suavemente al contacto con la temperatura ambiente, estamos viendo el resultado de años de selección genética, una alimentación cuidada y un proceso de curación lento.
El cerdo ibérico no solo destaca por su aspecto físico, sino por su comportamiento y su adaptación al medio natural.
Entre sus principales características destacan:
Estas cualidades permiten obtener un jamón con un perfil sensorial muy diferente al de otras razas de cerdo
La genética desempeña un papel fundamental en la calidad final del jamón.
La normativa del ibérico establece distintos porcentajes de raza:
| Porcentaje racial | Descripción |
| 100 % ibérico | Padre y madre de raza ibérica inscritos en el libro genealógico. |
| 75 % ibérico | Cruce autorizado entre ejemplares ibéricos y raza Duroc. |
| 50 % ibérico | Madre ibérica y padre Duroc. |
Es importante destacar que un mayor porcentaje de raza ibérica suele favorecer una mayor infiltración de grasa y una textura especialmente delicada. Sin embargo, la calidad final también depende de la alimentación, la crianza y la curación. Un buen jamón es siempre el resultado del conjunto de todos estos factores.
Una de las imágenes más características de un buen jamón ibérico es el fino entramado de vetas blancas que recorre cada loncha.
Estas vetas no son un defecto, sino uno de los mayores indicadores de calidad.
La grasa infiltrada actúa como un potenciador natural del sabor y aporta numerosas cualidades:
Además, una parte importante de esta grasa contiene ácido oleico, el mismo ácido graso monoinsaturado presente en el aceite de oliva virgen extra, debido a la alimentación basada en bellotas durante la montanera.
Un cerdo ibérico criado en libertad puede recorrer varios kilómetros al día buscando bellotas y otros recursos naturales. Ese ejercicio favorece el desarrollo muscular y contribuye a una mejor infiltración de grasa, una de las características más apreciadas en el jamón ibérico de bellota.
No se puede entender el jamón ibérico sin hablar de la dehesa, un paisaje único formado por encinas, alcornoques y pastizales que se extiende por diferentes regiones de España.
La dehesa es mucho más que el lugar donde viven los cerdos ibéricos. Es un ecosistema sostenible en el que conviven ganadería, biodiversidad y aprovechamiento responsable de los recursos naturales.
Durante el otoño y el invierno, las encinas producen bellotas que se convierten en el alimento principal de los cerdos durante la montanera.
Esta alimentación, unida al ejercicio diario en amplias superficies, es uno de los elementos que hacen posible la extraordinaria calidad del jamón ibérico de bellota.
La montanera es la fase final de la crianza del cerdo ibérico y uno de los periodos más importantes para determinar la calidad del futuro jamón.
Durante estos meses, los animales viven en libertad y basan gran parte de su alimentación en bellotas maduras, complementadas con hierbas y otros recursos naturales de la dehesa.
Gracias a este proceso:
Por ello, la montanera es uno de los factores que distingue al jamón ibérico de bellota de otras categorías.
En IBERICA9 sabemos que un gran jamón comienza con una excelente materia prima. Por eso trabajamos con piezas elaboradas en Guijuelo, una localidad reconocida por su tradición jamonera y por unas condiciones climáticas especialmente favorables para una curación lenta y natural.
Nuestra selección incluye jamones y paletas de diferentes categorías —100 %, 75 % y 50 % raza ibérica, así como bellota, cebo de campo y cebo— para que cada cliente pueda elegir la opción que mejor se adapte a sus gustos y a la ocasión.
Más allá de la categoría, prestamos atención a aspectos como la infiltración de grasa, el tiempo de curación y la calidad de cada pieza. Creemos que esos detalles son los que marcan la diferencia y permiten disfrutar de una experiencia gastronómica auténtica, todos nuestros productos los puedes encontrar en nuestra tienda online www.lumarfoods.es